Reflexión

"Hay que aprender a analizar el contexto, entender la lógica de los procesos y permitirse el pensamiento abstracto para buscar oportunidades de mejora."

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Nuestro compromiso es mejorar los sistemas y resultados de las organizaciones apoyando a su desarrollo y crecimiento.

miércoles, 21 de enero de 2026

Why Quality Remains Strategic: A Reflection 16 Years Later

 

In November 2010, I published an article titled Why Is Quality Considered Strategic? (Calidad y Actitud: Porqué se considera estratégica la Calidad?) It was one of my early reflections on the relationship between quality, competitiveness, and organizational performance. Sixteen years later, in a far more complex global context, the question remains not only valid, but even more relevant.

Quality has not lost its strategic importance over time. On the contrary, experience has shown that quality is not merely an operational or tactical attribute, it is a strategic capability for organizations, public systems, and societies as a whole.

What We Said Then: Quality as a Competitive Advantage

Back in 2010, quality was considered strategic because it enabled organizations to:

·       differentiate products and services,

·       improve customer satisfaction,

·       optimize processes and reduce inefficiencies,

·       and build organizational credibility.

These arguments are still valid. What has changed is not the essence of quality, but the context in which quality must now operate.

What Has Changed: A More Demanding Global Context

Today’s environment adds new layers of complexity that make quality even more strategic:

1. ESG as a credibility driver

Environmental, Social, and Governance (ESG) expectations have transformed quality from an internal management concern into a matter of external trust. ESG performance requires measurable, verifiable, and auditable results. Without robust quality systems, ESG becomes a narrative rather than a credible commitment.

2. Technology, data, and artificial intelligence

Digitalization and AI now influence how decisions are made, risks are assessed, and performance is monitored. Quality must address new questions:

·       How do we validate AI-driven decisions?

·       How do we manage uncertainty and bias in data?

·       How do we ensure reliability in automated systems?

The classical principle “you cannot improve what you cannot measure” still applies, but measurement today demands greater rigor, interpretation, and governance.

3. Quality Infrastructure as a platform for trust

Quality is no longer only organizational; it is systemic. International standards, metrology, accreditation, and conformity assessment form a Quality Infrastructure that enables trust across borders. Without it, quality remains an intention. With it, quality becomes verifiable confidence.

4. Governance and ethics as part of quality

Ethics is no longer adjacent to quality, it is embedded in it. Standards such as ISO 37001 (Anti-bribery Management Systems) reflect a reality that was less explicit in 2010: quality without integrity is unsustainable. This is particularly evident in sensitive sectors such as health, public procurement, infrastructure, and technology.

What Still Holds—and What Must Be Added

What still holds true

·       Quality remains a competitive advantage.

·       It is essential for managing complexity.

·       It supports consistency, reliability, and trust.

What must be added today

·       ESG grounded in standards and measurement,

·       strong Quality Infrastructure,

·       ethical governance frameworks,

·       evidence-based decision-making,

·       integration of technology without losing human and societal perspective.

Why Revisit Quality Today

Because organizations operate in environments defined by:

·       increasing complexity,

·       higher stakeholder expectations,

·       accelerated technological change,

·       and multidimensional risks—technical, ethical, and social.

Strategic quality is not a luxury, nor a compliance exercise. It is a condition for resilience, legitimacy, and long-term performance.



Conclusion: Quality as a Way of Thinking

The 2010 reflection was not outdated, it was confirmed. What has evolved is the context. Quality today encompasses ESG, governance, technology, and systemic trust.

As I recently reflected in Calidad y Actitud, good ideas do not expire. They are revisited, refined, and reconnected with new realities. Revisiting why quality remains strategic is not about looking backward, it is about continuing a conversation that never truly ended.

César Díaz Guevara


Consultant in Quality, Strategy, and Innovation

lunes, 19 de enero de 2026

Del propósito a la práctica: normas, gobernanza e infraestructura de la calidad en el sector salud

 

En el artículo anterior, Calidad y Actitud: Por qué sigo escribiendo: balance, aprendizaje y lo que viene en Calidad y Actitud, señalé que seguir reflexionando por escrito es una forma de coherencia: si creemos que la calidad, la estrategia y la gobernanza importan, debemos dedicar tiempo a pensarlas con profundidad. Esa reflexión no es abstracta. Tiene implicaciones directas en sectores críticos para la sociedad, y el sector salud es, sin duda, uno de los más relevantes.

Hablar de salud es hablar de confianza, seguridad, ética y uso responsable de los recursos públicos. Precisamente por eso, es uno de los ámbitos donde la Infraestructura de la Calidad puede generar mayor impacto positivo.

Normas voluntarias como base de la gestión hospitalaria

En muchos países, la discusión sobre calidad en salud se queda atrapada entre la regulación mínima obligatoria y la urgencia operativa. Sin embargo, existe un amplio conjunto de normas voluntarias que permiten fortalecer la gestión hospitalaria de forma sistemática.

Normas como:

  • ISO 9001 (sistemas de gestión de la calidad),
  • ISO 45001 (seguridad y salud en el trabajo),
  • ISO 14001 (gestión ambiental),
  • ISO 31000 (gestión del riesgo),

son utilizadas como marcos de referencia para ordenar procesos clínicos y administrativos, reducir errores y fortalecer la cultura organizacional. Su valor no está en el certificado, sino en cómo estructuran la gestión en entornos complejos.

Gobernanza y ética: el rol de la ISO 37001 en salud

El sector salud enfrenta riesgos significativos de integridad: conflictos de interés, compras públicas sensibles, relaciones con proveedores y presión comercial. Aquí, la ISO 37001 – Sistemas de Gestión Antisoborno aporta un marco claro para fortalecer la gobernanza y la ética institucional.

Su aplicación permite:

  • identificar y gestionar riesgos de soborno,
  • establecer controles en procesos de contratación y compras,
  • reforzar la transparencia en la relación con proveedores,
  • y proteger la legitimidad de las decisiones públicas.

La ética en salud no puede depender únicamente de códigos de conducta; requiere sistemas formales y verificables.

Un ejemplo de buena práctica: gestión, compras y estándares en el Reino Unido

Un ejemplo relevante de cómo integrar normas, gobernanza e infraestructura de la calidad se observa en el sistema de salud del Reino Unido (NHS).

En este contexto:

  • la gestión hospitalaria se apoya en marcos normalizados para calidad, riesgo y seguridad del paciente;
  • las compras públicas de dispositivos médicos y equipos se basan en especificaciones técnicas alineadas con normas internacionales;
  • la conformidad se verifica mediante organismos independientes acreditados, evitando que la autoridad sanitaria sea juez y parte;
  • y la gobernanza prioriza la transparencia, la trazabilidad y la rendición de cuentas.

Este enfoque no elimina los riesgos, pero reduce la discrecionalidad, fortalece la confianza y mejora la toma de decisiones, especialmente en la adquisición de dispositivos médicos y tecnologías críticas.



Infraestructura de la Calidad y compras públicas en salud

Las compras públicas en salud son uno de los puntos más sensibles del sistema. Aquí, la Infraestructura de la Calidad permite pasar de decisiones basadas en urgencia o precio, a decisiones basadas en desempeño, seguridad y evidencia.

El uso de normas internacionales para dispositivos médicos, como:

  • ISO 13485 (sistemas de gestión para dispositivos médicos),
  • ISO 14971 (gestión del riesgo para dispositivos médicos),

junto con la actuación de Organismos de Evaluación de la Conformidad (OEC) competentes y acreditados, contribuye a proteger al paciente, al personal sanitario y al propio sistema de salud.

Política pública basada en buenas prácticas

El verdadero desafío no es crear más reglas, sino alinear la política pública con buenas prácticas internacionales. Eso implica comprometer a todos los actores del sistema:

  • autoridades sanitarias,
  • organismos normativos y de control,
  • OEC acreditados,
  • proveedores y usuarios.

La Infraestructura de la Calidad no debe verse como un mecanismo de control posterior, sino como una plataforma preventiva que reduce riesgos antes de que estos se materialicen.

Cerrar la brecha entre intención y resultados

El sector salud no necesita más normas por sí mismas. Necesita mejor uso de las normas existentes, integradas en una visión de gobernanza, ética y confianza.

Tal como señalé en el artículo anterior, reflexionar tiene sentido cuando conecta principios con práctica. En salud, esa conexión es urgente. Cada sistema bien diseñado, cada compra pública transparente y cada evaluación independiente se traducen en mejor atención, mayor confianza y mayor legitimidad institucional.

La calidad en salud no es un concepto abstracto, es una responsabilidad social.

 

César Díaz Guevara
Consultor en Calidad, Estrategia e Innovación

 

miércoles, 7 de enero de 2026

Why I Keep Writing: Reflection, Learning, and What Lies Ahead for Calidad y Actitud

 

This article is part of the ongoing reflections published in “Calidad y Actitud”, originally developed in Spanish and shared here for a global audience.

The beginning of a new year always invites us to review the path we have traveled, learn from the context we have lived through, and project ourselves into the future. Not to make a nostalgic inventory, but to understand which ideas remain valid, which must evolve, and why it is still worth reflecting through writing.

Calidad y Actitud was born in 2010 as the natural evolution of a physical publication that began around the year 2000, with a clear purpose: to think about quality in all its dimensions, beyond standards, processes, and certification. From the very beginning, the focus was not on formal compliance, but on understanding how quality connects with the way organizations think, decide, and act.

Over time, the blog evolved into something deeper: a space to connect culture, measurement, decision-making, international standards, and strategy, grounded in practical experience and critical reflection, sometimes uncomfortable, but always necessary.

When reviewing the articles published over the years, a clear common thread emerges:
quality understood as a way of thinking, where culture, strategy, and methodologies converge, rather than as a set of isolated tools.

What We Have Done: Ideas That Remain Relevant

Many of the topics addressed in the blog were written in contexts different from today’s, yet they have not lost relevance. On the contrary, they now acquire renewed meaning.

Organizational culture, leadership, measurement, metrology, conformity assessment, decision-making under uncertainty, and the role of international standards are issues that do not depend on technological trends, but on how organizations and countries understand and manage complexity.

What has changed is not the essence of these topics, but the environment in which they unfold:

·       greater systemic complexity and increased awareness of environmental impacts and climate change;

·       greater interdependence among markets, value chains, and regulatory decisions;

·       growing pressure for real and verifiable ESG results;

·       accelerated digitalization of processes and data;

·       artificial intelligence influencing processes, decisions, and business models;

·       the integration of new generations working together in more diverse organizations, and at the same time in aging societies.

For these reasons, many reflections from the past remain valid, although today they require a broader, more demanding, and more contextualized reading.

Why Keep Writing Now

Continuing to write is not the result of routine or an obligation to maintain a digital presence. It stems from a deep conviction:
if we do not reflect on what we do, others will do it for us—and not always with technical rigor or a long-term perspective.

Today, more than ever, concepts are confused:

·       quality is discussed without measurement or conformity assessment;

·       sustainability without verification;

·       regulation without infrastructure;

·       innovation without good practices or governance.

Writing is a way to bring conceptual order, to question practices repeated by inertia, and to propose perspectives that integrate technique, culture, and strategy. Writing also allows for reflection and shared learning, opening new lines of thought and dialogue.

It is also a way to document learning. Experience accumulated, as a consultant, within technical organizations, international committees, regulatory processes, and organizations, often from leadership positions, loses value if it is not transformed into shared reflection.

What Lies Ahead: A Clear Agenda

This year, the blog will follow a more defined and coherent direction, structured around several central themes:

·       Quality Infrastructure as public policy and as an enabler of trade and competitiveness.

·       Intelligent technical regulation, aligned with international standards and with real implementation capacity.

·       Conformity assessment and metrology as the foundation of trust, not as administrative formalities.

·       ESG based on standards and measurement, not on declarations.

·       Artificial intelligence and digitalization, analyzed from the perspective of validation, ethics, and real impact.

·       Culture and leadership, understood as the factors that make systems work… or fail, including the importance of intergenerational work and new roles in an aging society.

In addition, many articles from the past will be reactivated and reinterpreted in light of the current context. Not to rewrite history, but to demonstrate that good ideas stand the test of time when they are grounded in solid principles.



An Open Invitation

Calidad y Actitud will continue to be a space for technical reflection, but also for conversation.
It does not aim to provide definitive answers, but to pose better questions.

Continuing to write is, ultimately, an act of coherence:
if we believe that quality, strategy, and governance matter, we must devote time to thinking about them deeply.

The year that begins brings complex challenges.
It also brings the opportunity to address them with greater judgment, stronger evidence, and more attitude.

César Díaz Guevara
Consultant in Quality, Strategy, and Innovation

lunes, 5 de enero de 2026

Por qué sigo escribiendo: balance, aprendizaje y lo que viene en Calidad y Actitud

 El inicio de un nuevo año siempre invita a revisar el camino recorrido, aprender del contexto vivido y proyectarse hacia el futuro. No para hacer un inventario nostálgico, sino para entender qué ideas siguen vigentes, cuáles deben evolucionar y por qué vale la pena seguir reflexionando por escrito.

Calidad y Actitud nació en el año 2010 como la evolución natural de una publicación física iniciada alrededor del año 2000, con un propósito claro: pensar la calidad en toda su dimensión, más allá de las normas, de los procesos y de la certificación. Desde el inicio, el interés no estuvo en el cumplimiento formal, sino en comprender cómo la calidad se conecta con la forma de pensar, decidir y actuar de las organizaciones.

Con el tiempo, el blog se fue convirtiendo en algo más profundo: un espacio para conectar cultura, medición, toma de decisiones, normas internacionales y estrategia, desde la experiencia práctica y desde una reflexión crítica, muchas veces incómoda, pero necesaria.

Al revisar los artículos publicados a lo largo de estos años, aparece un hilo conductor claro:
la calidad entendida como una forma de pensar, donde convergen cultura, estrategia y metodologías, y no como un conjunto de herramientas aisladas.

Lo que hemos hecho: ideas que siguen vigentes

Muchos de los temas tratados en el blog fueron escritos en contextos distintos a los actuales, pero no han perdido relevancia. Al contrario, hoy cobran nuevo sentido.

La cultura organizacional, el liderazgo, la medición, la metrología, la evaluación de la conformidad, la toma de decisiones bajo incertidumbre o el rol de las normas internacionales son asuntos que no dependen de modas tecnológicas, sino de cómo las organizaciones y los países entienden y gestionan la complejidad.

Lo que ha cambiado no es la esencia de estos temas, sino el entorno en el que se desarrollan:

·       mayor complejidad sistémica y mayor conciencia de los impactos ambientales y del cambio climático;

·       mayor interdependencia entre mercados, cadenas de valor y decisiones regulatorias;

·       creciente presión por resultados ESG reales y verificables;

·       digitalización acelerada de procesos y datos;

·       inteligencia artificial influyendo en procesos, decisiones y modelos de negocio;

·       integración de nuevas generaciones trabajando juntas en organizaciones más diversas y, al mismo tiempo, en sociedades que envejecen.

Por eso, muchas reflexiones del pasado siguen siendo válidas, aunque hoy requieren una lectura más amplia, más exigente y más contextualizada.

Por qué seguir escribiendo ahora

Seguir escribiendo no responde a una rutina ni a una obligación de presencia digital. Responde a una convicción profunda:
si no reflexionamos sobre lo que hacemos, otros lo harán por nosotros, y no siempre con criterio técnico ni con visión de largo plazo.

Hoy más que nunca se confunden conceptos:

·       se habla de calidad sin medir ni evaluar la conformidad;

·       de sostenibilidad sin verificar;

·       de regulación sin infraestructura;

·       de innovación sin buenas prácticas ni gobernanza.

Escribir es una forma de poner orden conceptual, de cuestionar prácticas que se repiten por inercia y de proponer miradas que integren técnica, cultura y estrategia. También es una forma de abrir conversación, compartir experiencias y generar nuevas líneas de pensamiento.

Además, escribir permite documentar aprendizaje. La experiencia acumulada, como consultor, en organismos técnicos, en comités internacionales, en procesos regulatorios y en organizaciones, muchas veces desde posiciones de liderazgo,  pierde valor si no se transforma en reflexión compartida.

Lo que viene: una agenda clara

Este año el blog seguirá una línea más definida y coherente, articulada en torno a algunos ejes centrales:

·       Infraestructura de la Calidad como política pública y como habilitador del comercio y la competitividad.

·       Regulación técnica inteligente, alineada con normas internacionales y con capacidad real de implementación.

·       Evaluación de la conformidad y metrología como base de la confianza, no como trámites.

·       ESG desde estándares y medición, no desde declaraciones.

·       Inteligencia artificial y digitalización, analizadas desde la validación, la ética y el impacto real.

·       Cultura y liderazgo, entendidos como el factor que hace que los sistemas funcionen… o fracasen, incorporando la importancia del trabajo intergeneracional y de los nuevos roles en una sociedad que envejece.

Además, muchos artículos del pasado serán reactivados y reinterpretados a la luz del contexto actual. No para reescribir la historia, sino para demostrar que las buenas ideas resisten el tiempo cuando se fundamentan en principios sólidos.



Una invitación abierta

Calidad y Actitud seguirá siendo un espacio de reflexión técnica, pero también de conversación.
No pretende dar respuestas cerradas, sino plantear mejores preguntas.

Seguir escribiendo es, en el fondo, una forma de coherencia:
si creemos que la calidad, la estrategia y la gobernanza importan, debemos dedicar tiempo a pensarlas con profundidad.

El año que empieza trae desafíos complejos.

También trae la oportunidad de abordarlos con más criterio, más evidencia y más actitud.

César Díaz Guevara
Consultor en Calidad, Estrategia e Innovación