Reflexión

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lunes, 23 de marzo de 2026

Stakeholder Engagement 2026: ¿Estamos realmente escuchando todas las voces?

La International Organization for Standardization (ISO) ha publicado la nueva Stakeholder Engagement Guidance 2026, un documento que no solo complementa la ISO Strategy 2030, sino que aterriza uno de sus principios más relevantes: “All voices heard”.

En un entorno donde las normas internacionales inciden directamente en comercio, sostenibilidad, regulación, innovación y confianza pública, este principio deja de ser aspiracional para convertirse en un requisito estructural del sistema.

🔗 https://www.iso.org/files/live/sites/isoorg/files/store/en/PUB100269.pdf

Esta guía debe interpretarse en coherencia con los marcos fundamentales del sistema ISO:

🔗 ISO/IEC Directives: https://www.iso.org/directives
🔗 Good Standardization Practices (GSP): https://www.iso.org/standards-and-publications.html



¿Qué implica realmente “partes interesadas”?

Uno de los aportes más relevantes de la guía es precisar que “stakeholder” no es un concepto genérico, sino una categoría estructurada dentro del sistema de normalización.

ISO identifica claramente los principales grupos que deben estar representados:

·       Industria, comercio y finanzas (incluyendo consultores con experiencia técnica relevante y participación activa en los sectores involucrados)

·       Gobierno y reguladores

·       Consumidores

·       Academia e investigación

·       Organismos de evaluación de la conformidad (certificación, inspección, acreditación, metrología)

·       Organizaciones no gubernamentales

·       Organismos de normalización

Cada uno de estos actores aporta perspectivas, intereses y riesgos distintos.

Cuando alguno de estos sectores no está presente, o está subrepresentado, el proceso deja de ser equilibrado.

Por ello, la participación no puede ser pasiva ni circunstancial. Debe ser gestionada de manera deliberada, estructurada y verificable por el Organismo Nacional de Normalización (ONN).

Un comité compuesto únicamente por actores del sector público, o por cualquier otro grupo dominante, no refleja la realidad del mercado ni de la sociedad. Refleja únicamente una parte de ella.

Más allá de la participación: legitimidad del sistema

La participación de las partes interesadas no es un ejercicio formal. Es el fundamento de la legitimidad del sistema de normalización.

ISO lo alinea con los principios del WTO TBT y con las Good Standardization Practices (GSP): apertura, transparencia, consenso, participación global y uso de buenas prácticas internacionales.

Sin representación equilibrada:

·       El consenso pierde valor

·       La norma pierde aceptación

·       El sistema pierde credibilidad

Lo que realmente exige la guía 2026

La guía no introduce un concepto nuevo, pero sí eleva el nivel de exigencia en su aplicación:

·       Clasificación correcta y consciente de stakeholders

·       Monitoreo continuo del balance de representación

·       Identificación de brechas y acciones correctivas

·       Construcción estructurada del consenso

·       Participación informada, no simbólica

La gestión de partes interesadas deja de ser un proceso administrativo. Se convierte en un proceso estratégico.

El rol crítico de los Comités Nacionales Espejo (CNE)

Los CNE son el espacio donde se construye la posición país. Su calidad define la calidad de la participación internacional.

En este contexto:

·       El Secretario del Comité, en representación del ONN, debe asegurar la correcta estructura, convocatoria y funcionamiento del comité.

·       El Presidente del Comité debe liderar técnicamente el proceso y promover activamente la participación equilibrada.

Ambos roles tienen una responsabilidad indelegable:

·       Garantizar diversidad real de actores

·       Evitar sesgos estructurales

·       Promover participación efectiva de todos los sectores

·       Construir consensos legítimos

La ausencia de esta gestión activa no es neutral, genera sesgos estructurales que afectan directamente la calidad del consenso.

Un CNE no es un espacio de validación formal, es un mecanismo de gobernanza técnica del país.

Diferencia estructural: CNE vs. Comités Internacionales

Es fundamental distinguir dos niveles:

A nivel nacional (CNE):
Se construye la posición país, con participación organizada de múltiples sectores.

A nivel internacional (TC, SC, WG):
Los expertos participan a título personal, pero deben sustentarse en una base nacional o institucional sólida. La legitimidad internacional no se construye en el nivel internacional; se construye en el nivel nacional.

Adicionalmente, la guía introduce una tensión que debe ser gestionada con criterio:

·       Incorporar jóvenes profesionales y nuevas perspectivas

·       Mantener experiencia, competencia técnica y credibilidad

La renovación sin experiencia debilita el sistema. La experiencia sin renovación lo vuelve irrelevante.

De la representación a la gobernanza

El verdadero valor de esta guía es que redefine la participación como un elemento de gobernanza. No se trata únicamente de invitar actores, sino de:

·       Diseñar mecanismos efectivos de inclusión

·       Garantizar transparencia en la toma de decisiones

·       Gestionar intereses divergentes

·       Construir confianza

Esto es especialmente crítico en áreas como ESG, cambio climático, economía circular y regulación técnica, donde los impactos son sistémicos.

Reflexión final

·       El sistema ISO ha construido su fortaleza sobre la base del consenso. Pero el consenso no es automático, es una construcción deliberada.

·       Si no gestionamos quién está en la mesa, no controlamos el resultado del consenso.

·       Sin diversidad real, el consenso se convierte en una formalidad.

·       Sin equilibrio, la participación se distorsiona.

·       Sin gobernanza, el sistema pierde legitimidad.

Y cuando la legitimidad se debilita, las normas dejan de ser herramientas de desarrollo para convertirse en instrumentos cuestionados.

Hoy la pregunta no es si estamos participando.

La pregunta es más exigente:

¿Estamos garantizando que todas las voces relevantes estén realmente en la mesa… y que sean efectivamente escuchadas?

César Díaz

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