Reflexión

"Hay que aprender a analizar el contexto, entender la lógica de los procesos y permitirse el pensamiento abstracto para buscar oportunidades de mejora."

Somos parte de Corporación 3D Calidad

Este blog es una contribución de Corporación 3D Calidad.

Nuestro compromiso es mejorar los sistemas y resultados de las organizaciones apoyando a su desarrollo y crecimiento.

miércoles, 11 de febrero de 2026

Del Gemba a Six Sigma: la evolución natural de la mejora dentro de la Casa de la Calidad

En el entorno empresarial actual, muchas organizaciones buscan implementar Six Sigma como punto de partida para transformar sus procesos. Sin embargo, la experiencia demuestra que la mejora sostenible rara vez se construye desde la complejidad hacia lo básico; más bien sigue una evolución natural que inicia en el Gemba, se fortalece con Kaizen y el ciclo PHVA promovido por Hitoshi Kume, y madura con enfoques avanzados como DMAIC.

Estos tres conceptos : Gemba, Kaizen y Six Sigma,  no representan metodologías aisladas, sino niveles complementarios dentro de una misma arquitectura estratégica de la calidad. Entender su relación permite evitar esfuerzos sobredimensionados y construir capacidades organizacionales con sentido de largo plazo.

Gemba: el punto de partida real de la mejora

El Gemba, el lugar donde ocurre el trabajo,  constituye la base de cualquier sistema sólido de gestión. Antes de hablar de modelos estadísticos o herramientas avanzadas, la organización necesita observar su realidad operativa.

En este nivel se resuelven problemas que están literalmente “a nivel de piso”:

  • Desviaciones visibles en métodos y flujos.
  • Prácticas operativas alejadas del estándar.
  • Ineficiencias que permanecen ocultas por la rutina.

La observación directa no es una técnica menor; es una disciplina estratégica que conecta liderazgo con realidad operativa. Muchas empresas descubren que, al fortalecer la presencia en Gemba, logran mejoras inmediatas sin necesidad de complejas estructuras metodológicas.

Kaizen y PHVA: la columna vertebral de la mejora continua

Cuando los problemas superan lo evidente y requieren estructuración, emerge el enfoque Kaizen apoyado en el ciclo PHVA y las herramientas básicas de calidad difundidas por Hitoshi Kume.

Aquí se consolida el aprendizaje organizacional:

·       El análisis de Pareto orienta prioridades.

·       El trabajo en equipo transforma datos en conocimiento colectivo.

·       La estandarización crea estabilidad para seguir mejorando.

Este nivel representa el corazón operativo de la Casa de la Calidad. No busca see sofisticado por sí mismo, sino generar una cultura donde la mejora sea comprensible y sostenible. El principio 80/20 cobra sentido estratégico: gran parte de los problemas organizacionales puede abordarse mediante análisis estructurados pero accesibles.

Kaizen no sustituye a la innovación; la prepara. Al reducir desperdicios y ordenar procesos, crea la base sobre la cual pueden surgir mejoras más profundas.

Six Sigma: cuando la mejora requiere profundidad analítica

A medida que la organización madura, algunos problemas permanecen a pesar de la observación en Gemba y del trabajo sistemático con PHVA. Es allí donde Six Sigma aporta su mayor valor.

Su enfoque DMAIC permite abordar situaciones donde:

  • La variabilidad es compleja.
  • Existen múltiples factores interactuando.
  • Se requieren saltos de desempeño medibles.

En la práctica, muchas empresas descubren algo revelador durante la fase “Definir”: al clarificar objetivos y procesos, emergen mejoras rápidas que estaban al alcance desde etapas anteriores. Estas ganancias tempranas validan el enfoque, pero también plantean un desafío estratégico: después de los resultados iniciales, el esfuerzo requerido aumenta y la disciplina organizacional se vuelve determinante para continuar avanzando.

Six Sigma, por tanto, no compite con Kaizen ni con PHVA; los amplifica cuando la organización está lista para ir más allá de la mejora incremental.

El árbol de la mejora dentro de la Casa de la Calidad

Si se observa desde una perspectiva sistémica, la evolución de la resolución de problemas puede representarse como un árbol:

·       Raíces  - Gemba: observación directa y soluciones inmediatas.

·       Tronco - Kaizen y PHVA/Kume: mejora operativa y cultura organizacional.

·       Copa - Six Sigma: innovación, reducción avanzada de variabilidad y saltos estratégicos de desempeño.

Todo el árbol se sostiene en la Casa de la Calidad: estandarización, disciplina visual y gestión basada en hechos. Sin estos fundamentos, cualquier metodología avanzada pierde eficacia.



Una mirada estratégica para organizaciones que buscan evolucionar

Hoy es frecuente que empresas deseen iniciar directamente con Six Sigma para acelerar resultados. La experiencia muestra que este enfoque funciona mejor cuando se integra dentro de una evolución natural que respeta las bases del Gemba y la filosofía Kaizen.

El verdadero reto no está en elegir entre metodologías, sino en comprender cómo cada una contribuye en el momento adecuado. Las organizaciones que logran este equilibrio no solo mejoran procesos; desarrollan una capacidad permanente de aprendizaje.

La calidad, entendida así, deja de ser una herramienta y se convierte en una arquitectura viva donde observar, mejorar e innovar forman parte de un mismo camino.


César Díaz

Consultor en Calidad, Estrategia e Innovación

martes, 10 de febrero de 2026

Suplementos alimenticios, calidad y confianza

Un entorno saturado de promesas

En el sector salud, y particularmente en el mercado de suplementos alimenticios, se observa una creciente proliferación de declaraciones asociadas a bienestar, fortalecimiento del sistema inmunológico, mejora del rendimiento físico y otros beneficios funcionales. Estas afirmaciones circulan ampliamente en medios, redes sociales y puntos de venta, llegando al consumidor con un alto poder persuasivo.

Para quienes trabajamos en Calidad y en la Infraestructura de la Calidad, este fenómeno trasciende el ámbito publicitario. Se trata de un desafío de gobernanza, donde la vigilancia de mercado debe asegurar que las promesas realizadas estén alineadas con criterios técnicos verificables y con la regulación vigente.

El problema surge cuando la comunicación comercial rompe el hilo técnico que debería sostener cada declaración, debilitando la confianza del sistema y exponiendo al consumidor a interpretaciones erróneas.

Calidad: entender qué se controla y qué se demuestra

Una de las principales fuentes de confusión en el mercado de suplementos alimenticios es la falta de claridad entre:

  • la autorización para comercializar un producto, y
  • la demostración técnica de las propiedades que se declaran.

La Evaluación de la Conformidad, definida en normas internacionales como el conjunto de actividades que demuestran el cumplimiento de requisitos especificados, existe precisamente para evitar esta confusión. Sin embargo, su correcta aplicación depende de entender el alcance de cada instrumento regulatorio.

La notificación sanitaria: requisito administrativo obligatorio

La notificación o registro sanitario, exigida por la autoridad competente, garantiza que el producto cumple con Buenas Prácticas de Manufactura (BPM) y que es inocuo desde el punto de vista sanitario. Este requisito es indispensable, pero su alcance es claro: habilita la comercialización, no certifica la eficacia ni valida los beneficios funcionales del producto.

Desde el punto de vista técnico, este control administrativo no sustituye procesos de evaluación independientes cuando se realizan declaraciones específicas en la etiqueta.

La certificación de producto y la evaluación independiente

Cuando un suplemento alimenticio declara propiedades funcionales o beneficios concretos, la única forma de transformar esa declaración en confianza es someterla a evaluación por un tercero independiente, bajo esquemas reconocidos internacionalmente.

Normas como la ISO/IEC 17065, que establece los requisitos para organismos que certifican productos, proporcionan el marco para evaluar objetivamente si una declaración puede ser respaldada por ensayos y criterios técnicos reproducibles. Sin este proceso, la afirmación sigue siendo una declaración unilateral del fabricante.

La etiqueta: un documento técnico, no un recurso publicitario

La etiqueta constituye el principal medio de información para el consumidor y el punto donde la calidad se vuelve tangible. En sistemas de gobernanza sólidos, la etiqueta no es un espacio libre de interpretación, sino un documento regulado que debe cumplir disposiciones claras sobre contenido, veracidad y trazabilidad de la información.

En el ámbito alimentario, regulaciones de etiquetado y normas técnicas, como la NTE INEN 1334 para rotulado de alimentos procesados, establecen criterios para asegurar que la información sea clara, verificable y no induzca a error.

En este contexto, resulta fundamental distinguir entre:

·       la lista de ingredientes,

·       las declaraciones nutricionales, y

·       las declaraciones de propiedades funcionales o de salud.

Permitir que una etiqueta con respaldo meramente administrativo sea interpretada como garantía de eficacia técnica genera una distorsión de confianza que debilita la protección al consumidor.

Ser calidad y no solo parecerlo

En mercados sensibles como el de suplementos alimenticios, parecer calidad es relativamente fácil. Basta con un lenguaje técnico ambiguo, referencias genéricas a normativas o diseños que sugieren respaldo científico.

Ser calidad, en cambio, exige decisiones más profundas:

·       definir con precisión qué se declara,

·       someter esas declaraciones a ensayos y evaluación independiente,

·       aceptar la verificación externa y la vigilancia de mercado,

·       y comunicar con transparencia los alcances reales del producto.

Aquí la calidad deja de ser un argumento comercial y se convierte en un compromiso técnico y ético. Las organizaciones que asumen este enfoque construyen confianza sostenible y diferencian legítimamente su propuesta de valor.



Integridad técnica frente a la presión del mercado

Mantener criterios técnicos sólidos requiere una actitud firme por parte de todos los actores del sistema: autoridades, empresas, organismos de evaluación de la conformidad y consultores.

La presión por acelerar tiempos de comercialización o capitalizar tendencias de consumo no puede justificar la dilución de requisitos técnicos ni el uso impreciso de conceptos normativos. La Infraestructura de la Calidad existe para evitar justamente ese deslizamiento hacia la subjetividad.

Conclusión: gobernanza técnica para proteger la confianza

El crecimiento del mercado de suplementos alimenticios hace indispensable fortalecer la gobernanza técnica, clarificando el rol de cada instrumento regulatorio y asegurando que las declaraciones realizadas estén respaldadas por evidencia verificable.

Fortalecer la vigilancia de mercado, integrar de forma efectiva a los organismos de evaluación de la conformidad y aplicar de manera coherente las normas de etiquetado y certificación no es una barrera al comercio: es una condición para la confianza pública.

En el sector salud, la calidad no puede basarse en percepciones, debe sustentarse en normas, evaluación independiente y comunicación responsable.

La calidad exige rigor, la actitud exige integridad. Solo así el mercado deja de premiar el “parecer saludable” y comienza a valorar el serlo realmente.

miércoles, 21 de enero de 2026

Why Quality Remains Strategic: A Reflection 16 Years Later

 

In November 2010, I published an article titled Why Is Quality Considered Strategic? (Calidad y Actitud: Porqué se considera estratégica la Calidad?) It was one of my early reflections on the relationship between quality, competitiveness, and organizational performance. Sixteen years later, in a far more complex global context, the question remains not only valid, but even more relevant.

Quality has not lost its strategic importance over time. On the contrary, experience has shown that quality is not merely an operational or tactical attribute, it is a strategic capability for organizations, public systems, and societies as a whole.

What We Said Then: Quality as a Competitive Advantage

Back in 2010, quality was considered strategic because it enabled organizations to:

·       differentiate products and services,

·       improve customer satisfaction,

·       optimize processes and reduce inefficiencies,

·       and build organizational credibility.

These arguments are still valid. What has changed is not the essence of quality, but the context in which quality must now operate.

What Has Changed: A More Demanding Global Context

Today’s environment adds new layers of complexity that make quality even more strategic:

1. ESG as a credibility driver

Environmental, Social, and Governance (ESG) expectations have transformed quality from an internal management concern into a matter of external trust. ESG performance requires measurable, verifiable, and auditable results. Without robust quality systems, ESG becomes a narrative rather than a credible commitment.

2. Technology, data, and artificial intelligence

Digitalization and AI now influence how decisions are made, risks are assessed, and performance is monitored. Quality must address new questions:

·       How do we validate AI-driven decisions?

·       How do we manage uncertainty and bias in data?

·       How do we ensure reliability in automated systems?

The classical principle “you cannot improve what you cannot measure” still applies, but measurement today demands greater rigor, interpretation, and governance.

3. Quality Infrastructure as a platform for trust

Quality is no longer only organizational; it is systemic. International standards, metrology, accreditation, and conformity assessment form a Quality Infrastructure that enables trust across borders. Without it, quality remains an intention. With it, quality becomes verifiable confidence.

4. Governance and ethics as part of quality

Ethics is no longer adjacent to quality, it is embedded in it. Standards such as ISO 37001 (Anti-bribery Management Systems) reflect a reality that was less explicit in 2010: quality without integrity is unsustainable. This is particularly evident in sensitive sectors such as health, public procurement, infrastructure, and technology.

What Still Holds—and What Must Be Added

What still holds true

·       Quality remains a competitive advantage.

·       It is essential for managing complexity.

·       It supports consistency, reliability, and trust.

What must be added today

·       ESG grounded in standards and measurement,

·       strong Quality Infrastructure,

·       ethical governance frameworks,

·       evidence-based decision-making,

·       integration of technology without losing human and societal perspective.

Why Revisit Quality Today

Because organizations operate in environments defined by:

·       increasing complexity,

·       higher stakeholder expectations,

·       accelerated technological change,

·       and multidimensional risks—technical, ethical, and social.

Strategic quality is not a luxury, nor a compliance exercise. It is a condition for resilience, legitimacy, and long-term performance.



Conclusion: Quality as a Way of Thinking

The 2010 reflection was not outdated, it was confirmed. What has evolved is the context. Quality today encompasses ESG, governance, technology, and systemic trust.

As I recently reflected in Calidad y Actitud, good ideas do not expire. They are revisited, refined, and reconnected with new realities. Revisiting why quality remains strategic is not about looking backward, it is about continuing a conversation that never truly ended.

César Díaz Guevara


Consultant in Quality, Strategy, and Innovation